Standard Post with Image

One in, one out

Es muy gracioso de que a pesar de nuestras continuas quejas por hacer algo rutinario, (o por estar con alguien aburrido), cuando tenemos la oportunidad de dejarlo, nos acobardamos y nos aferramos a ello como un salvavidas. Recuerdo una experiencia de hace muchos años que me marcó. Cada fin de mes y como parte del reporting a la Central, tenía que preparar un informe que me llevaba unos cuantos días de preparación: los datos estaban tan desperdigados que tenía la sensación de pasar la escoba. Cuando llegaba la fecha, se oía mi mascullar desde el fondo del departamento. Un día, mi jefe me dijo: “haremos una cosa: no lo envíes. Si nos lo reclaman, volveremos a hacerlo, pero si no, ya hiciste el último”. Fue tan sencillo dejarlo, que incluso dudé. Pero gracias a ello, pudimos dedicar ese valioso tiempo a actividades de más valor. Con la energía que recuperé, me lancé a volar más alto y más feliz.

Leer más
Standard Post with Image

Una nueva perspectiva

Cuando miramos durante largo tiempo hacia un punto y nos concentramos profundamente, quizás para resolver un pensamiento enredado, acabamos teniendo una visión borrosa de la imagen, o bien, podemos acabar mareados. Si además lo que estábamos pensando era algo que nos preocupaba, el problema sigue ahí. Eso les pasa a los fundadores de una empresa en el caso en que tengan que tomar una decisión difícil, como por ejemplo, decidir quién les va a suceder en el negocio o cómo hacer frente a los malos resultados. Y no solamente ellos, sino también a los altos ejecutivos de empresas de referencia, cuando la tendencia del mercado les lleva a un punto de no retorno y tienen que tomar decisiones drásticas para seguir existiendo. Y finalmente, también a los soñadores, aquellos futuros emprendedores que saben a lo que les gustaría dedicarse, pero que temen equivocarse de estrategia. Todos ellos siguen mirando a ese punto fijo en la lejanía. Para dejar ese punto y avanzar, a todos ellos les receto algo hoy tan simple como osado: un cambio de perspectiva.

Leer más
Standard Post with Image

Let's celebrate!

Justo después de que el 1 de diciembre asome por el calendario, y como si después del 31 se hubiera previsto un apagón general, entramos en un periodo de “urgencia” en el que intentamos terminar, cerrar, acabar, a la vez que miramos atrás y revisamos lo que nos ha deparado el presente año. Y como en general somos bastante cenicientos, tendemos a darle más espacio a los errores y los sinsabores, a los sueños frustrados o los proyectos inconclusos que a los éxitos, las alegrías, las sorpresas o las buenas noticias que, seguro, han desequilibrado la balanza a nuestro favor. Pero así parece que es nuestro proceso humano de crecimiento: de lo aprendido, tomamos acción, de lo disfrutado, lo guardamos para el recuerdo… Para darle la vuelta a este ciclo, y cambiar de perspectiva tal como dicta la filosofía softlanding, he decidido hacer un resumen juntándolo todo: aprendizajes y logros, poniendo en el centro lo más importante, las personas.

Leer más
Standard Post with Image

Superar algunos tics

En mis últimas entrevistas de trabajo, me gustaba esperar aquella pregunta típica de ¿qué crees que puedes hacer por nosotros? ¿por dónde empezarías?, para soltarles mi opinión sobre aquellas personas que, desde su entrada en la compañía, se esfuerzan solamente, o bien, en conseguir nuevas fuentes de ingreso sin pensar también en cómo mejorar las actuales, o en cambiarlo todo y a todos, sin analizar las oportunidades latentes o el talento innato de las personas. Todas las compañías quieren innovar y cambiar para crecer, y ponen todo lo que está en su mano para hacerlo posible, pero a menudo no tienen en cuenta que si las bases para asumir esos retos estratégicos no están listas - procesos, organización, personas…- el ritmo de crecimiento se verá afectado o incluso, se interrumpirá.

Leer más
Standard Post with Image

La realidad vital del emprendedor

El último mes antes de vacaciones es agotador: mientras intentas cerrar todos los temas, van apareciendo complicaciones de última hora. Yo lo identifico con una sensación que oí contar a los maratonianos sobre los últimos 10 km de esta prueba: "en realidad, quién corre por ti esos últimos kilómetros no son tus piernas, sino tu cabeza, la cual, a pesar de todo, sigue visualizando la línea de llegada. Sin ella, probablemente, dejarías de correr ..." En junio se cumplieron 2 años desde que, formalmente, nació softlanding. Desde entonces, me convertí en emprendedora y en la envidia de algunos de mis amigos, a pesar de estar abrigados por el confort y la estabilidad de una gran empresa. Hoy me gustaría desvelar para ellos, y también para los osados que decidan emprender, aquellas claves que son esenciales para llegar a la meta como freelance, más allá del negocio. ¿Qué obstáculos tiene que superar la cabeza del emprendedor para seguir adelante en su carrera?....

Leer más
Standard Post with Image

Siempre hay dudas

Aquello qué estará sucediendo tras una puerta cerrada es un misterio que te intriga y que querrías resolver cuanto antes. Sobre todo, si allí dentro se encuentran personas a las que admiras o en las que querrías convertirte... Cuando era jovencita y trabajaba en grandes organizaciones, me moría de ganas por saber qué ocurría en los Comités de Dirección, aquella reunión tan importante en la que los que mandaban decidían sobre el presente y el futuro de todos nosotros. Quería averiguar de qué hablaban y qué resolvían, y me preguntaba si yo sería capaz de tomar esas grandes decisiones. Más tarde, tuve la oportunidad de formar parte en varias ocasiones. Sin embargo, al abrir la puerta y desvanecerse el misterio, me di de bruces con la realidad: cualquier empresa, del tamaño que sea, alberga dudas sobre cómo afrontar el futuro; a sus líderes y directivos también les cuesta ponerse de acuerdo y tomar decisiones. Y además en cada estadio de la compañía, las dudas cambian...

Leer más
Standard Post with Image

Orgullosa de...

Hace bastantes años, un jefe directo, en un arranque de los suyos, me espetó: ¡es que contigo, las cosas no pasan!”. Al cabo de un tiempo, otro jefe se sumó con su frase a mi lista de favoritas: “está claro que hay que presionarte para que des lo mejor de ti…”. A juzgar por el tono, me quedó claro que en las multinacionales, a los grandes líderes no se les escoge por sus dotes de empatía. Lo que quiero resaltar, sin embargo, es el efecto que produjeron esas frases en mí. Es como si durante los años que fueron siguiendo hubiera cogido esa lista de favoritas y me hubiera dedicado a darles la vuelta, una por una, para poder llegar hasta donde estoy hoy: porque, precisamente, en softlanding nos dedicamos a “hacer que las cosas sucedan”, aterrizando las ideas en planes de acción concretos, y además lo hacemos con una metodología que “estimula y hace brillar lo mejor de cada uno”...

Leer más